INICIOS DEL PROYECTO EDUCATIVO AIDHA
Los orígenes de nuestro proyecto AIDHA —Aprendizaje Indispensable para el Desarrollo de HAbilidades— se remontan al año 1997, como respuesta a una necesidad colectiva identificada en el grupo de la Mtra. Rosario Cianca: el rezago escolar que comenzaba a manifestarse de manera significativa. Lejos de asumirlo como una condición aislada, lo comprendimos como una señal que exigía una mirada profunda, profesional y comprometida con el desarrollo integral de los niños.
Fue entonces cuando iniciamos un proceso de análisis e investigación orientado a identificar las posibles causas subyacentes. En una primera aproximación diagnóstica, formulamos cuatro hipótesis centrales que nos permitieran comprender el fenómeno desde una perspectiva del desarrollo infantil, considerando no solo el rendimiento académico, sino también los factores cognitivos, emocionales y sensoriomotrices implicados en el aprendizaje.
NIVEL DE CAPACIDAD INTELECTUAL POR DEBAJO DEL PROMEDIO
INADECUADO DESARROLLO DEL PROCESO ENSEÑANZA — APRENDIZAJE
PROBLEMAS SOCIOAFECTIVOS Y EMOCIONALES COMO PARTE DEL CONTEXTO FAMILIAR
NIVEL MADURATIVO POR DEBAJO DE LA EDAD CRONOLÓGICA DEL MENOR.
NIVEL DE CAPACIDAD INTELECTUAL POR DEBAJO DEL PROMEDIO
La primera hipótesis fue cuidadosamente analizada a través de una evaluación psicométrica rigurosa de la capacidad intelectual de los niños, empleando instrumentos estandarizados que exploraban tanto el Factor G (inteligencia general) como el Factor S (habilidades específicas). Este proceso nos permitió contar con un panorama objetivo y fundamentado del potencial cognitivo del grupo.
Los resultados fueron reveladores: del total de los alumnos evaluados, únicamente un 12% presentó un nivel de capacidad intelectual por debajo del promedio esperado para su edad. En contraste, la mayoría del grupo evidenció un desempeño intelectual dentro o incluso por encima del promedio.
Estos hallazgos nos llevaron a descartar la hipótesis inicial relacionada con una limitación generalizada en la capacidad intelectual, orientando nuestra atención hacia otros factores del desarrollo que pudieran estar influyendo en el rendimiento escolar. Desde una perspectiva integral, comprendimos que el aprendizaje no depende exclusivamente del coeficiente intelectual, sino de la interacción dinámica entre múltiples procesos cognitivos, emocionales y sensoriomotrices que configuran el desarrollo infantil.
INADECUADO DESARROLLO DEL PROCESO ENSEÑANZA — APRENDIZAJE
PROBLEMAS SOCIOAFECTIVOS Y EMOCIONALES COMO PARTE DEL CONTEXTO FAMILIAR
NIVEL MADURATIVO POR DEBAJO DE LA EDAD CRONOLÓGICA DEL NIÑO
Sin embargo, fue la cuarta hipótesis la que arrojó un hallazgo verdaderamente revelador. Al evaluar el nivel madurativo de los niños mediante una prueba especializada en percepción visual y habilidades sensoriomotrices, se evidenció que más del 50% del grupo presentaba deficiencias significativas en competencias básicas fundamentales para su desarrollo.
Estos resultados pusieron de manifiesto que las dificultades observadas no estaban relacionadas primordialmente con la capacidad intelectual ni exclusivamente con factores emocionales o pedagógicos, sino con áreas esenciales de la madurez neuropsicológica. Las habilidades perceptuales y sensoriomotrices constituyen la base sobre la cual se edifican procesos más complejos como la lectoescritura, el razonamiento lógico, la organización espacial y la autorregulación.
Comprender esta realidad nos permitió replantear el enfoque de intervención, orientándolo hacia el fortalecimiento de estos cimientos del desarrollo infantil, con la convicción de que al consolidar las bases, se favorece de manera natural y sostenible el aprendizaje académico y el equilibrio integral del niño.
A continuación se muestran las conclusiones propias de los resultados obtenidos de la aplicación de la prueba…
32% de los niños no poseen la madurez necesaria en cada uno de estas siete habilidades, por lo tanto no pueden desarrollarse de manera eficiente en las actividades proporcionadas por la educadora en el aula.
47% de los niños poseen solo algunas de estas habilidades por lo tanto en algunas ocasiones se les dificulta realizar las actividades que la educadora proporciona al niño.
Y tan solo un 21% de los niños posee una madurez aceptable (poseen en un nivel normal, casi la mayoría de estas habilidades), necesaria para enfrentarse a los contenidos formales propios del grado que cursan.
¿CÓMO SE DETERMINÓ EL NIVEL MADURATIVO DE L NIÑO?
El nivel de madurez del niño se determinó a través de la aplicación de LA PRUEBA DE EVALUACIÓN DE LA PERCEPCIÓN VISUAL Y SENSORIOMOTRIZ —estructurada por el Psic. Enrique Hernández Cianca y la Mtra. Rosario Cianca Santos— un instrumento diseñado para ofrecer una visión integral del desarrollo del menor en relación con su edad cronológica. Gracias a esta evaluación, pudimos identificar con precisión las áreas en las que existían dificultades que afectaban su desempeño escolar, permitiéndonos comprender de manera clara los factores que limitaban su aprendizaje y participación.
El uso de esta herramienta no solo fue fundamental para diseñar un programa de intervención personalizado, enfocado en fortalecer las áreas de oportunidad del niño y mejorar su desempeño dentro y fuera del entorno escolar, sino que también abrió la puerta a una comprensión más amplia de su desarrollo integral.
Este enfoque nos permitió visualizar estrategias que promueven no solo el aprendizaje académico, sino también la consolidación de habilidades cognitivas, sensoriomotrices y emocionales, sentando las bases para un desarrollo infantil pleno y equilibrado.
RESULTADOS INDIVIDUALES DE LA APLICACIÓN DE LA PRUEBA
Desde una mirada especializada en desarrollo infantil, los resultados que se presentan a continuación: reflejan, en gran medida, la insuficiente estimulación de habilidades básicas y esenciales que constituyen los pilares del crecimiento integral del niño. Estas habilidades no solo son fundamentales para un adecuado desempeño escolar, sino que representan cimientos indispensables para su madurez emocional, cognitiva y social.
Cuando dichas áreas no reciben el acompañamiento y la estimulación oportuna, el desarrollo puede verse limitado, impactando de manera significativa en su proceso de aprendizaje y en la construcción de su autonomía. Por ello, resulta imprescindible comprender estos resultados no como etiquetas, sino como indicadores que orientan la necesidad de fortalecer y enriquecer las experiencias formativas que favorezcan un desarrollo infantil pleno y saludable.
A partir de los resultados obtenidos en la evaluación individual, la docente titular, Mtra. Rosario Cianca, contó con un diagnóstico preciso que permitió orientar de manera estratégica y fundamentada su intervención pedagógica. Con base en ello, se diseñaron e implementaron las adaptaciones curriculares necesarias, ajustando las actividades a las necesidades específicas del niño, con el objetivo de brindarle oportunidades de aprendizaje acordes a su nivel de desarrollo.
De manera complementaria y en estrecha colaboración con la familia, se puso en marcha el “Programa de Estimulación de la Percepción Visual y Sensoriomotriz AIDHA» (PEPVSMA) como parte del método educativo AIDHA. Esta intervención integral tiene como propósito fortalecer las áreas identificadas como vulnerables, favoreciendo la optimización de dichas habilidades y promoviendo el alcance de una madurez acorde a su edad cronológica.
ASPECTO INTELECTUAL [MENTAL]
Desde la perspectiva del desarrollo infantil, es esencial propiciar en el niño la confianza y las habilidades necesarias para abordar con seguridad y autonomía las actividades escolares. Cuando logra integrar nuevos contenidos de manera significativa, no solo amplía su conocimiento, sino que fortalece su capacidad de comprensión, análisis y reflexión.
Este proceso favorece el surgimiento de una motivación intrínseca que impulsa el deseo de aprender por iniciativa propia, sentando las bases para la formación de una persona autodidacta. De manera paralela, se estimulan y consolidan procesos cognitivos fundamentales como la atención, la memoria, el razonamiento y la resolución de problemas, potenciando así el desarrollo de su inteligencia y promoviendo un crecimiento integral y equilibrado.
ASPECTO EMOCIONAL
Desde la perspectiva del desarrollo infantil, es fundamental promover en el niño una sólida percepción de autosuficiencia y competencia frente a las actividades que se le presentan. Cuando el niño experimenta la sensación interna de “yo puedo”, se fortalecen no solo sus habilidades cognitivas, sino también su autoestima y motivación intrínseca, elementos esenciales para un aprendizaje significativo y sostenido.
Asimismo, resulta clave favorecer una disposición emocional positiva ante las propuestas de la educadora. La apertura, el buen ánimo y la actitud colaborativa no solo facilitan la adquisición de nuevos aprendizajes, sino que también contribuyen a la construcción de un vínculo seguro con el entorno educativo. De esta manera, el niño no solo participa, sino que se involucra activamente, disfruta el proceso y consolida experiencias que potencian su desarrollo integral.
ASPECTO SOCIAL
Que el niño aprenda a reconocer con claridad sus propios sentimientos y encuentre un espacio seguro para expresar sus emociones de manera adecuada es fundamental para su desarrollo integral. Al fortalecer esta habilidad, se promueve una participación activa y armónica en las actividades grupales, favoreciendo no solo la satisfacción de sus necesidades individuales, sino también las del grupo al que pertenece.
De esta manera, el niño logra integrarse con confianza, construyendo relaciones basadas en el respeto por las diferencias y demostrando tolerancia y empatía en cada situación que así lo requiera.
ASPECTO FÍSICO
El desarrollo del aspecto físico se observó mediante el trabajo sinergico con el docente de educación físico a través de actividades especificas que permitan el desarrollo de una coordinación visomotriz.
A continuación se muestran los resultados individuales de cada uno de los niños evaluados de 5º — B de la escuela primaria urbana federal matutina “Carlos A. Carrillo” pero estos solo contienen: La edad madurativa general del niño —por razones de seguridad tanto para él como para el proyecto en sí—.
BALTIERRA VÁZQUEZ VIANEY
Edad cronológica: 10 AÑOS 01 MESES
Edad madurativa: 08 AÑOS 04 MESES
BRAVO ÁLVAREZ LUCERO
Edad cronológica: 10 AÑOS 11 MESES
Edad madurativa: 06 AÑOS 04 MESES
CARMONA MANCILLA RICHARD
Edad cronológica: 10 AÑOS 07 MESES
Edad madurativa: 08 AÑOS 05 MESES
CASTILLO TRUJILLO EMMANUEL
Edad cronológica: 10 AÑOS 09 MESES
Edad madurativa: 04 AÑOS 05 MESES
CERVANTES PULIDO PEDRO
Edad cronológica: 10 AÑOS 08 MESES
Edad madurativa: 05 AÑOS 07 MESES
CISNERO GUERRERO JESSICA
Edad cronológica: 10 AÑOS 01 MESES
Edad madurativa: 04 AÑOS 09 MESES
CRUZ FIERRO RICARDO
Edad cronológica: 10 AÑOS 11 MESES
Edad madurativa: 09 AÑOS 05 MESES
GALICIA VICCON MISAEL
Edad cronológica: 10 AÑOS 11 MESES
Edad madurativa: 09 AÑOS 08 MESES
GAMBOA RAMÍREZ OLIVER
Edad cronológica: 10 AÑOS 06 MESES
Edad madurativa: 08 AÑOS 05 MESES
GARCÍA LANDA CARLOS ANDRÉS
Edad cronológica: 11 AÑOS 10 MESES
Edad madurativa: 08 AÑOS 05 MESES
HERNÁNDEZ PÉREZ CATHIA SOFIA
Edad cronológica: 10 AÑOS 05 MESES
Edad madurativa: > 11 AÑOS 02 MESES
HERNÁNDEZ SALAS JOSÉ ENRIQUE
Edad cronológica:10 AÑOS 00 MESES
Edad madurativa: 05 AÑOS 06 MESES
LÓPEZ DEL CASTILLO ARROYO BELÉN
Edad cronológica: 10 AÑOS 10 MESES
Edad madurativa: >11 AÑOS 02 MESES
LUNA AZAMAR LUIS MARIO
Edad cronológica: 11 AÑOS 08 MESES
Edad madurativa: 10 AÑOS 04 MESES
MARTÍNEZ SANTOS DANIELA
Edad cronológica: 10 AÑOS 06 MESES
Edad madurativa: 07 AÑOS 10 MESES
MIRANDA GÓMEZ ISAY
Edad cronológica: 10 AÑOS 08 MESES
Edad madurativa: 08 AÑOS 04 MESES
OJEDA GUTIERREZ PABLO ALFONSO
Edad cronológica: 11 AÑOS 11 MESES
Edad madurativa: >11 AÑOS 02 MESES
PASTRANA OSORIO SILVIA
Edad cronológica: 10 AÑOS 05 MESES
Edad madurativa: 08 AÑOS 03 MESES
RAMÍREZ MORGADO ANA KARIME
Edad cronológica: 10 AÑOS 01 MESES
Edad madurativa: >11 AÑOS 02 MESES
REBOLLEDO VÁZQUEZ JORAM
Edad cronológica: 11 AÑOS 04 MESES
Edad madurativa: 06 AÑOS 08 MESES
RIVERA GUZMÁN JAVIER
Edad cronológica: 10 AÑOS 05 MESES
Edad madurativa: 09 AÑOS 02 MESES
RODRÍGUEZ TORRES YAHIR
Edad cronológica: 10 AÑOS 05 MESES
Edad madurativa: 07 AÑOS 08 MESES
Nombre del alumno | ROSALES GUILLEN GALLARDO
Grado & grupo | 5º «B»
Edad cronológica | 10 AÑOS 10 MESES
Edad madurativa | 09 AÑOS 06 MESES
SÁNCHEZ TEJEDA JOSÉ DE JESÚS
Edad cronológica | 10 AÑOS 08 MESES
Edad madurativa | 07 AÑOS 09 MESES
SANTANA SOLIS INGRID
Edad cronológica: 11 AÑOS 08 MESES
Edad madurativa: 07 AÑOS 06 MESES
TORRES VÁZQUEZ RAQUEL
Edad cronológica: 10 AÑOS 03 MESES
Edad madurativa: 06 AÑOS 08 MESES
URBANO CHULIN FABIOLA YAMILET
Edad cronológica: 10 AÑOS 02 MESES
Edad madurativa: 06 AÑOS 07 MESES
YAÑEZ MONTALVO ANGELICA
Edad cronológica:10 AÑOS 10 MESES
Edad madurativa: 09 AÑOS 03 MESES
Periodo de valoración | 2003 – 2004
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